ARTROSIS DE RODILLA

HOMBRO DOLOROSO- Un problema demasiado habitual
octubre 28, 2018
¿Es necesario el uso del cinturón o faja lumbar para entrenar?
octubre 28, 2018

ARTROSIS DE RODILLA

ARTROSIS DE RODILLA
Valorar

Es normal que con el paso del tiempo y con el sobreuso los huesos y articulaciones como cualquier otro material, se vean expuestas al envejecimiento y deterioro.

Este proceso de desgaste se produce aún más en aquellas articulaciones que más peso soportan como es el caso de la columna vertebral, la cadera y sobretodo en la rodilla.

La rodilla participa en casi todas las actividades que implican desplazamientos del cuerpo así como andar, correr, saltar, etc.,  lo cual la hace más vulnerable a sufrir el desgaste y la degeneración del cartílago protector  que recubre los huesos en la articulación a esto se le llama osteoartritis o más comúnmente artrosis.

La artrosis se caracteriza por el reblandecimiento y degeneración del cartílago perdiendo este así su función protectora y lubricante hasta llegar en ocasiones a desaparecer por completo dejando el hueso desprotegido, esto último es la verdadera causa del dolor que experimentan las personas afectadas.

Aunque los síntomas de la artrosis suelen presentarse a partir de la cuarta o quinta década también es posible encontrar daños del cartílago de la rodilla en personas jóvenes con predisposición a padecerlos

Otras causas de artrosis de rodilla

  • Deportes, actividades o trabajos repetitivos que sobrecargan especialmente esta articulación.
  • Lesiones previas de estructuras estabilizadoras de la rodilla como los ligamientos y meniscos.
  • Desalineaciones de la rodilla (rodillas en X) o alteraciones de la postura (escoliosis).
  • Artritis reumatoide.

Síntomas                                                     

  • Dolor localizado en la parte frontal de la rodilla en la interlínea articular. Como se mencionó antes este dolor surge cuando el cartílago ya está bastante desgastado es decir cuando el problema ya esta avanzado.
  • Ruidos o crujidos interarticulares constantes causados por la propia deformación y degeneración de la articulación.
  • Disminución de la movilidad y bloqueos producidos por la deformidad y retracciones de la articulación.
  • Como consecuencia del dolor y de la movilidad disminuida se produce una atrofia de la musculatura del muslo, lo cual a su vez produce más dolor e inestabilidad.

 

Tratamiento

El tratamiento va enfocado principalmente al manejo del dolor y a la recuperación y mantenimiento de la funcionalidad de la rodilla para así facilitar y retomar las actividades de la vida diaria.

 

Para el dolor:

  • El tratamiento farmacológico consta de medicamentos antiinflamatorios y analgésicos. También existen tratamientos con sustancias para retrasar el proceso de degeneración del cartílago aunque estas no inciden mucho sobre el manejo del dolor.
  • La aplicación de frio (bolsa de hielo o coldpack) es adecuado en fases agudas del dolor e inflamación. El calor (bolsa de calor o esterilla) se recomienda mas para el manejo del dolor crónico.

 

Para la recuperación y mantenimiento de la función de la rodilla:

  • Se debe favorecer la movilidad y funcionalidad de la articulación, para ello ayudan las terapias manuales (masoterapia, estiramientos musculares, movilizaciones articulares, tracciones,etc.)

 

El ejercicio físico realizado y dosificado correctamente adquiere gran relevancia en el tratamiento de esta afección ayudando en la disminución del dolor y en el mantenimiento de la funcionalidad  mejorando  así la calidad de vida, esto está ampliamente demostrado en varios estudios realizados en pacientes con artrosis de rodilla.

 

Las recomendaciones en cuanto a ejercicio son:

 

  • Recuperar la fuerza y volumen de la musculatura del muslo, a menudo atrofiado y debilitado por la disminución de la movilidad que provoca el dolor. Para ello se recomienda empezar con ejercicios localizados para el cuádriceps (como la máquina de extensiones) para después progresar a ejercicios más complejos como la prensa y la sentadilla.
  • Mejorar la capacidad cardio-respiratoria, para ello es importante empezar con actividades que no sobrecarguen la rodilla como la bicicleta estática y ejercicios en el agua al menos hasta que se recupere la fuerza y haya disminuido el dolor.
  • Mejorar la flexibilidad y movilidad del las piernas y espalda por medio de estiramientos estáticos así como con movilizaciones lentas y controladas de las articulaciones.

 

Otras recomendaciones…

  • Disminuir el peso corporal
  • Evitar doblar las rodillas en exceso así como movimientos repetitivos con las piernas.
  • Evitar al máximo posiciones de rodillas, cuclillas o mantenerse mucho tiempo de pie sin moverse.
  • Estirar las piernas de vez en cuando al permanecer mucho tiempo sentado.
  • Utilizar calzado adecuado para el ejercicio físico con buena amortiguación y sujeción.
  • Evitar la inmovilidad. Los ejercicios en el agua son un buen aliado en momentos en que por el dolor no apetezca hacer ejercicio.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar