El dolor de cadera es una de las quejas más frecuentes en personas mayores de 65 años. Puede aparecer de forma repentina tras una caída o de manera progresiva como resultado del desgaste articular acumulado a lo largo de los años. En cualquiera de los dos casos, su impacto en la vida cotidiana es considerable: dificulta caminar, levantarse de la silla, subir escaleras e incluso dormir.
Esta guía ha sido elaborada por el equipo clínico de Fisiodomicili, especialistas en fisioterapia geriátrica a domicilio en Barcelona. Encontrarás las causas más habituales, cuándo debes consultar a un profesional, qué opciones de tratamiento existen y qué ejercicios están respaldados por la evidencia científica para aliviar el dolor y recuperar la movilidad.

Nota clínica
La articulación de la cadera: por qué es tan vulnerable en la vejez
La cadera es una articulación de tipo bola y cavidad (enartrosis) formada por la cabeza del fémur y el acetábulo de la pelvis. Está diseñada para soportar el peso corporal y permitir amplios rangos de movimiento. Sin embargo, con el paso de los años, el cartílago articular se desgasta, los músculos que la estabilizan pierden masa y fuerza, y los ligamentos se vuelven menos elásticos.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más del 30% de las personas mayores de 75 años refieren dolor musculoesquelético crónico, y la cadera es una de las localizaciones más afectadas junto con la rodilla y la columna lumbar.
Causas más frecuentes del dolor de cadera en personas mayores
No todos los dolores de cadera tienen el mismo origen ni requieren el mismo tratamiento. Identificar la causa es el primer paso para elegir la estrategia terapéutica adecuada.
| Causa | Características del dolor | Localización típica |
| Artrosis de cadera (coxartrosis) | Dolor progresivo, peor al inicio del movimiento y al final del día | Ingle, cara anterior del muslo |
| Bursitis trocantérica | Dolor en la cara lateral de la cadera, empeora al tumbarse sobre ese lado | Trocánter mayor (lateral) |
| Fractura de cadera | Dolor agudo, incapacidad para apoyar el pie, deformidad posible | Ingle, muslo proximal |
| Tendinitis de los abductores | Dolor al subir escaleras o al separar la pierna | Lateral y superior |
| Dolor referido lumbar | Acompañado de dolor lumbar, puede irradiarse al glúteo o muslo | Variable, difuso |
| Necrosis avascular de cabeza femoral | Dolor profundo en ingle, especialmente al cargar peso | Ingle profunda |
| Síndrome de cadera en resorte | Chasquido audible o palpable al mover la cadera | Lateral o anterior |
Artrosis de cadera (coxartrosis): la causa más prevalente
La coxartrosis es la forma más común de dolor de cadera en personas mayores. Se produce por el desgaste progresivo del cartílago articular, lo que lleva a que los huesos rocen entre sí. La Sociedad Española de Reumatología (SER) estima que afecta al 10-15% de las personas mayores de 60 años, con mayor prevalencia en mujeres.
Los síntomas cardinales son:
- Rigidez matutina de menos de 30 minutos de duración.
- Dolor que mejora con el reposo y empeora con la actividad prolongada.
- Reducción progresiva de la amplitud de movimiento, especialmente en la rotación interna.
- Crepitación (sensación de roce) al mover la articulación.
Bursitis trocantérica: el gran confundido
La bursitis trocantérica es frecuentemente mal diagnosticada como «dolor de cadera» cuando en realidad es una inflamación de la bolsa serosa situada sobre el trocánter mayor del fémur. Su síntoma más característico es el dolor al tumbarse sobre el lado afectado y al cruzar las piernas.
Fractura de cadera: cuándo es una emergencia
La fractura de cadera es una de las complicaciones más graves en personas mayores con osteoporosis. La Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT) reporta que en España se producen más de 33.000 fracturas de cadera al año en mayores de 65 años, con una mortalidad asociada del 15-20% en el primer año.
Señales de alarma: acude a urgencias inmediatamente si…
El dolor apareció tras una caída · La pierna parece más corta o rotada hacia fuera · No puedes apoyar el pie en el suelo · El dolor es severo e incapacitante.

Cómo se diagnostica el dolor de cadera
El diagnóstico combina la historia clínica, la exploración física y, cuando es necesario, pruebas de imagen. El médico o fisioterapeuta valorará:
- Historia del dolor: inicio, localización exacta, factores que lo agravan o alivian, presencia de rigidez matutina.
- Exploración física: rango de movimiento articular, fuerza muscular, marcha, pruebas ortopédicas específicas (FABER, FADIR, signo de Trendelenburg).
- Pruebas de imagen: radiografía simple (primera elección para artrosis y fracturas), ecografía (bursitis, tendones), resonancia magnética (necrosis avascular, lesiones de partes blandas).
Opciones de tratamiento para el dolor de cadera en personas mayores
El abordaje del dolor de cadera es generalmente multimodal: combina fisioterapia, medidas de autocuidado, tratamiento farmacológico (prescrito por el médico) y, en casos seleccionados, cirugía. La fisioterapia es la base del tratamiento conservador y ha demostrado ser eficaz tanto en la reducción del dolor como en la recuperación funcional.
| Tipo de tratamiento | En qué consiste | Para qué es más útil |
| Fisioterapia | Ejercicio terapéutico, terapia manual, educación | Todas las causas. Primera línea de tratamiento |
| Analgesia farmacológica | Paracetamol, AINEs, opioides (prescripción médica) | Control del dolor agudo o crónico intenso |
| Infiltración local | Corticoides o ácido hialurónico intraarticular | Artrosis moderada-grave, bursitis refractaria |
| Fisioterapia domiciliaria | Igual que la clínica pero en casa del paciente | Personas con dificultad para desplazarse |
| Cirugía (prótesis total) | Sustitución de la articulación por implante | Artrosis grave sin respuesta al tratamiento conservador |
Fisioterapia para el dolor de cadera: qué hace y por qué funciona
La fisioterapia traumatológica a domicilio es el tratamiento de referencia para la mayoría de causas de dolor de cadera en personas mayores. Su objetivo no es solo reducir el dolor sino recuperar la función, la autonomía y la calidad de vida.
Técnicas de fisioterapia más utilizadas
- Ejercicio terapéutico supervisado: fortalecimiento de cuádriceps, glúteos e isquiotibiales; ejercicios de rango de movimiento y propiocepción.
- Terapia manual: movilización articular de la cadera, técnicas de tejidos blandos, liberación miofascial de la banda iliotibial y los rotadores externos.
- Electroterapia analgésica: TENS (estimulación eléctrica transcutánea) para el control del dolor crónico.
- Termoterapia y crioterapia: calor superficial para reducir la rigidez, frío para controlar la inflamación aguda.
- Educación terapéutica: corrección postural, adaptación del entorno doméstico y enseñanza de ejercicios para realizar entre sesiones.
Beneficios demostrados de la fisioterapia en la artrosis de cadera
Una revisión Cochrane (Fransen et al.) que incluyó más de 3.500 pacientes con artrosis de cadera y/o rodilla concluyó que el ejercicio terapéutico supervisado reduce el dolor (efecto moderado) y mejora la función física (efecto moderado-alto) en comparación con el grupo control.
Por qué la fisioterapia a domicilio es especialmente adecuada
Para las personas mayores con dolor de cadera, el desplazamiento a una clínica puede ser en sí mismo un obstáculo. La fisioterapia geriátrica a domicilio elimina esa barrera y aporta ventajas adicionales:
- El fisioterapeuta valora el entorno real: alfombras, escalones, altura de la cama, tipo de silla.
- Los ejercicios se practican en el espacio donde la persona los aplicará en su día a día.
- La familia y cuidadores pueden participar y aprender a ayudar de forma segura.
- La continuidad del tratamiento es mayor al no depender de desplazamientos.
Ejercicios para aliviar el dolor de cadera en personas mayores
Los siguientes ejercicios están recomendados por guías clínicas de referencia como la del National Institutefor Health and Care Excellence (NICE). Deben realizarse con supervisión profesional en las primeras sesiones para asegurar la técnica correcta y evitar compensaciones.
Importante antes de empezar
Estos ejercicios son orientativos. Si tienes dolor intenso, fractura reciente o prótesis de cadera, consulta con tu fisioterapeuta antes de realizarlos. No todos son adecuados para todas las causas.
Ejercicios de movilidad articular
1. Rotaciones de cadera en decúbito supino
Posición: tumbado boca arriba, rodillas flexionadas, pies apoyados en la cama.
- Deja caer ambas rodillas hacia un lado de forma controlada.
- Mantén 3-5 segundos y vuelve al centro.
- Repite hacia el otro lado. 10-15 repeticiones por serie, 2-3 series.
2. Flexión de cadera sentado
Posición: sentado en una silla con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
- Levanta una rodilla hacia el pecho tan alto como sea posible sin dolor.
- Mantén 2 segundos y baja lentamente. Alterna piernas.
- 10-12 repeticiones por pierna, 2-3 series.
Ejercicios de fortalecimiento
3. Puente de glúteos
Posición: tumbado boca arriba, rodillas flexionadas, pies apoyados.
- Contrae el abdomen y eleva las caderas del suelo formando una línea recta desde los hombros hasta las rodillas.
- Mantén 5 segundos y baja lentamente. 10-15 repeticiones, 2-3 series.
- Progresión: elevar una pierna mientras se mantiene el puente.
4. Abducción de cadera en decúbito lateral
Posición: tumbado de lado, pierna inferior flexionada para mayor estabilidad.
- Eleva la pierna superior unos 30-40 cm del suelo con el pie en posición neutra.
- Mantén 3 segundos y baja lentamente. 12-15 repeticiones, 2-3 series por lado.
- Nota: No elevar demasiado ni inclinar la pelvis.
5. Sentadilla parcial con apoyo
Posición: de pie frente a una silla, manos apoyadas en el respaldo para mayor seguridad.
- Flexiona ligeramente las rodillas (máximo 30-40°) como si fueras a sentarte.
- Mantén la espalda recta y las rodillas alineadas con los pies.
- 10-12 repeticiones, 2-3 series. Ideal para fortalecer cuádriceps y glúteos.
Ejercicios de equilibrio y propiocepción
6. Apoyo monopodal con apoyo
Posición: de pie junto a una pared o silla, con una mano de apoyo.
- Levanta lentamente un pie del suelo y mantén el equilibrio sobre el otro.
- Empieza con 10 segundos e incrementa progresivamente hasta 30 segundos.
- 3 series por pierna. Este ejercicio es especialmente útil para la prevención de caídas.
Medidas de alivio en casa: qué puedes hacer entre sesiones
La fisioterapia es más efectiva cuando se complementa con hábitos diarios adecuados. Estas medidas no sustituyen al tratamiento profesional, pero pueden marcar una diferencia real en el dolor cotidiano.
| Medida | Cómo aplicarla | Para qué sirve |
| Calor local | Almohadilla eléctrica o bolsa de agua caliente, 15-20 min | Reduce la rigidez articular, especialmente por la mañana |
| Frío local | Bolsa de hielo envuelta en tela, 10-15 min tras la actividad | Controla la inflamación y el dolor post-esfuerzo |
| Bastón o andador | Sostener el bastón en la mano CONTRARIA al lado doloroso | Descarga parcial de la articulación al caminar |
| Adaptación de la silla | Silla con altura suficiente para que la cadera quede a 90° | Facilita levantarse y reduce la carga articular al sentarse |
| Almohada entre rodillas | Al dormir de lado, colocar almohada entre las rodillas | Mantiene la alineación de cadera y reduce el dolor nocturno |
Prevención del dolor de cadera: factores modificables
No todo el desgaste articular es evitable, pero varios factores de riesgo sí pueden modificarse para retrasar la aparición o progresión del dolor de cadera:
- Control del peso corporal: cada kilogramo extra supone aproximadamente 3 kg adicionales de carga sobre la articulación de la cadera al caminar.
- Actividad física regular: la natación, la bicicleta estática y los ejercicios acuáticos mantienen la musculatura sin sobrecargar la articulación.
- Prevención de caídas: adecuación del entorno doméstico, buena iluminación, retirada de alfombras y uso de calzado adecuado. Para más información, consulta nuestro artículo sobre prevención de caídas en personas mayores.
- Densitometría ósea periódica: especialmente en mujeres postmenopáusicas, para detectar y tratar la osteoporosis a tiempo.
- Dieta equilibrada: rica en calcio y vitamina D para mantener la salud ósea. El Ministerio de Sanidad recomienda 1.000-1.200 mg/día de calcio en personas mayores de 50 años.
¿Cuándo acudir al fisioterapeuta? Señales que no debes ignorar
Aunque el dolor leve y transitorio puede manejarse con las medidas descritas, hay situaciones en las que es importante consultar con un fisioterapeuta especializado sin demora:
- El dolor persiste más de 2 semanas sin mejoría clara.
- El dolor interfiere con el sueño de forma habitual.
- Has notado que caminas de forma diferente (cojera, inclinación de la pelvis).
- El dolor apareció o empeoró significativamente tras una caída.
- Tienes dificultad para calzarte, cruzar las piernas o entrar en el coche.
- Has sido operado de una prótesis de cadera y quieres optimizar la recuperación.
¿Necesitas fisioterapia para el dolor de cadera en Barcelona?
El equipo de Fisiodomicili se desplaza a tu domicilio, hospital o residencia. Especialistas en geriatría, fisioterapia traumatológica y neurológica. Llama al 651 11 76 90 o contacta con nosotros para pedir tu primera valoración.

Preguntas frecuentes sobre el dolor de cadera en personas mayores
¿Cuánto tiempo tarda en mejorar el dolor de cadera con fisioterapia?
Depende de la causa y la situación de partida. En bursitis leve o tendinitis, pueden verse mejoras significativas en 3-6 semanas. En artrosis moderada, el proceso es más gradual: la mayoría de pacientes refieren mejoría funcional y reducción del dolor a las 8-12 semanas de tratamiento regular. El objetivo no es siempre eliminar el dolor por completo, sino reducirlo a niveles manejables y recuperar la funcionalidad.
¿Es mejor el calor o el frío para el dolor de cadera?
Depende del momento. El calor es más útil por la mañana o antes de la actividad, cuando la articulación está rígida: relaja los tejidos y mejora la circulación. El frío es más eficaz tras la actividad física o en fases de inflamación aguda: reduce la hinchazón y actúa como analgésico local. En la artrosis crónica, generalmente se prefiere el calor; en las bursitis agudas, el frío.
¿Puede la fisioterapia evitar una operación de cadera?
En muchos casos, sí. Las guías clínicas de la Sociedad Española de Reumatología y de la NICE recomiendan agotar el tratamiento conservador (fisioterapia, analgesia, adaptaciones) antes de plantear la cirugía en la artrosis de cadera. Un buen programa de fisioterapia puede retrasar o incluso evitar la intervención quirúrgica en pacientes con artrosis leve-moderada. En artrosis grave con pérdida total del cartílago, la prótesis es habitualmente la única solución definitiva.
¿Es seguro hacer ejercicio con dolor de cadera?
Sí, siempre que sea el ejercicio adecuado, a la intensidad correcta y supervisado por un fisioterapeuta. El reposo prolongado es contraproducente: debilita la musculatura que estabiliza la articulación y empeora la condición a largo plazo. El ejercicio terapéutico bien prescrito reduce el dolor, fortalece los músculos y mejora el equilibrio sin agravar la articulación.
¿La fisioterapia a domicilio es igual de efectiva que en clínica?
Para el tratamiento del dolor de cadera en personas mayores, la fisioterapia a domicilio puede ser igual de efectiva o incluso más, porque el fisioterapeuta trabaja directamente en el entorno donde la persona se mueve. Además, elimina la barrera del desplazamiento, que en personas con dolor o movilidad reducida es un obstáculo real para la adherencia al tratamiento. Conoce todos los detalles de nuestro servicio de fisioterapia traumatológica a domicilio en Barcelona.

El dolor de cadera en personas mayores es una condición frecuente y tratable. La clave está en identificar correctamente su causa, actuar de forma temprana y elegir el tratamiento adecuado. La fisioterapia es la herramienta terapéutica con mayor evidencia científica para el manejo conservador de la mayoría de causas: reduce el dolor, mejora la función y ayuda a recuperar la autonomía de forma duradera.
Si tu familiar mayor o tú mismo estáis experimentando dolor de cadera que limita el día a día, no es necesario esperar a que empeore. Una valoración fisioterapéutica en casa puede marcar la diferencia.
En Fisiodomicili nos desplazamos a cualquier punto de Barcelona y área metropolitana. Consulta nuestras tarifas o contacta con nosotros hoy mismo.