El dolor de hombro es una de las consultas más frecuentes en fisioterapia geriátrica. Se estima que afecta a entre el 20 y el 30 % de las personas mayores de 70 años, y en muchos casos se convierte en un obstáculo real para actividades cotidianas tan básicas como vestirse, peinarse o alcanzar objetos a cierta altura.
Lo que diferencia el dolor de hombro en personas mayores del que puede tener un adulto joven es la causa. Con los años, los tejidos de la articulación —tendones, cartílagos, bursas, cápsula articular— acumulan desgaste, y su capacidad de recuperación espontánea se reduce. Esto hace que el enfoque terapéutico deba ser diferente: más progresivo, más personalizado y con especial atención a la función global del paciente.
Esta guía ha sido elaborada por el equipo clínico de Fisiodomicili, especialistas en fisioterapia geriátrica a domicilio en Barcelona. Encontrarás las causas más habituales, cómo se diagnostican, qué opciones de tratamiento existen y qué puedes hacer en casa para aliviar el dolor entre sesiones.

La articulación del hombro: por qué es tan vulnerable con la edad
El hombro es la articulación con mayor rango de movimiento del cuerpo humano. Esa movilidad extrema tiene un precio: depende de la integridad de músculos, tendones y ligamentos para mantenerse estable, ya que la superficie ósea de contacto es relativamente pequeña.
Con el envejecimiento, varios cambios afectan a esta articulación de forma simultánea:
- Los tendones del manguito rotador pierden elasticidad y resistencia, y son más propensos a lesionarse.
- El cartílago articular se adelgaza, favoreciendo la aparición de artrosis.
- La masa muscular disminuye con la sarcopenia, especialmente en deltoides y estabilizadores de la escápula.
- La cápsula articular puede volverse más rígida, reduciendo el rango de movimiento disponible.
- La circulación local se reduce, lo que enlentece los procesos de reparación tisular.
Según la Sociedad Española de Reumatología, el hombro doloroso representa entre el 7 y el 10 % de todas las consultas por dolor musculoesquelético, siendo la tercera causa más frecuente tras el dolor lumbar y el cervical.
Causas más frecuentes del dolor de hombro en personas mayores
Identificar correctamente la causa del dolor es el primer paso para elegir el tratamiento más eficaz. Estas son las patologías más habituales:
| Causa | Síntoma principal | Localización | Cuándo empeora |
| Tendinopatía del manguito rotador | Dolor al elevar el brazo | Anterior y lateral | Al levantar el brazo por encima del hombro |
| Rotura del manguito rotador | Debilidad marcada + dolor | Toda la zona | Al intentar elevar o rotar el brazo |
| Síndrome subacromial | Dolor al elevar entre 60-120° | Lateral | Con movimientos por encima de la cabeza |
| Artrosis glenohumeral | Dolor difuso + rigidez | Toda la articulación | Al moverla en cualquier dirección |
| Hombro congelado (capsulitis) | Rigidez severa + dolor intenso | Profundo | Con cualquier movimiento, especialmente nocturno |
| Bursitis subacromial | Dolor agudo localizado | Lateral | Con movimientos del brazo |
| Dolor referido cervical | Irradia desde el cuello | Hombro, brazo, mano | Con movimientos del cuello |
Tendinopatía del manguito rotador: la causa más prevalente
El manguito rotador es el conjunto de cuatro músculos y sus tendones que rodean y estabilizan la articulación del hombro. Con la edad, estos tendones se degeneran progresivamente, incluso sin traumatismos previos. La tendinopatía —y en casos más avanzados, la rotura parcial o total— es la causa más frecuente de dolor de hombro en personas mayores de 60 años.
Los síntomas más característicos son:
- Dolor en la cara lateral del hombro que puede irradiar hasta el codo.
- Dificultad para elevar el brazo por encima de la cabeza o para realizar la rotación interna (abrocharse el sujetador, meter la mano en el bolsillo trasero).
- Debilidad progresiva del brazo afectado.
- Dolor nocturno al tumbarse sobre el lado afectado.
Hombro congelado o capsulitis adhesiva: el que más limita
La capsulitis adhesiva es una inflamación de la cápsula articular que produce una pérdida muy importante de movilidad, tanto pasiva como activa. Es especialmente frecuente en mujeres de entre 50 y 70 años, en personas con diabetes y en quienes han permanecido con el brazo inmovilizado durante un tiempo prolongado.
Su evolución natural tiene tres fases: dolor (3-9 meses), rigidez (4-12 meses) y recuperación (12-42 meses). Sin tratamiento, la recuperación espontánea puede tardar entre 1 y 3 años y no siempre es completa. Con fisioterapia, los tiempos se reducen significativamente y los resultados funcionales son mejores.
Artrosis glenohumeral: desgaste progresivo
La artrosis de la articulación glenohumeral produce dolor difuso, rigidez progresiva y sensación de roce o crepitación al mover el hombro. Es menos frecuente que la de rodilla o cadera, pero afecta de forma considerable la calidad de vida.
Cómo se diagnostica el dolor de hombro
El diagnóstico combina tres elementos:
- Historia clínica: inicio del dolor, mecanismo de lesión si lo hubo, localización exacta, factores que lo agravan o alivian, actividades que ya no puede realizar.
- Exploración física: rango de movimiento activo y pasivo, fuerza muscular de cada grupo del manguito y pruebas ortopédicas específicas (test de Neer, Hawkins-Kennedy, arco doloroso, Jobe, Gerber).
- Pruebas de imagen cuando son necesarias:
- Radiografía simple: primera elección para artrosis, calcificaciones y alteraciones óseas.
- Ecografía musculoesquelética: muy útil para valorar tendones, bursas y roturas parciales en tiempo real.
- Resonancia magnética: indicada cuando se sospecha rotura completa del manguito o patología compleja de partes blandas.
El Instituto Nacional de Estadística y la Encuesta Europea de Salud coinciden en que el dolor musculoesquelético es la principal causa de discapacidad en personas mayores de 65 años en España, siendo el hombro una de las localizaciones más frecuentes junto con la columna y la rodilla.
Fisioterapia para el dolor de hombro: qué hace y por qué funciona
La fisioterapia es el tratamiento de primera línea para la gran mayoría de causas de dolor de hombro en personas mayores. Tanto las guías del National Institute for Health and Care Excellence como las de la Sociedad Española de Reumatología recomiendan el tratamiento fisioterapéutico antes de considerar opciones más invasivas como infiltraciones o cirugía.
La fisioterapia traumatológica a domicilio en Barcelona que realizamos en Fisiodomicili combina diferentes técnicas en función de la causa y el estadio del proceso:
Técnicas de fisioterapia para el hombro doloroso
- Terapia manual articular: movilizaciones específicas de la articulación glenohumeral, escapulotorácica y acromioclavicular para recuperar el rango de movimiento y reducir el dolor.
- Ejercicio terapéutico progresivo: fortalecimiento del manguito rotador (especialmente infraespinoso y subescapular), del deltoides y de los estabilizadores escapulares (serrato anterior, trapecio medio e inferior).
- Estiramientos capsulares: fundamentales en la capsulitis adhesiva para recuperar la movilidad de la cápsula posterior.
- Técnicas de tejidos blandos: masoterapia, liberación miofascial y fricciones transversas (Cyriax) sobre el tendón afectado.
- Electroterapia analgésica: TENS para el control del dolor crónico; ultrasonidos terapéuticos para favorecer la reparación tendinosa.
- Reeducación neuromuscular: ejercicios de estabilización escapular y propiocepción para restaurar el patrón de movimiento correcto.
- Educación terapéutica: corrección de posturas, adaptación de actividades cotidianas y enseñanza de ejercicios para realizar entre sesiones.
Beneficios demostrados de la fisioterapia en el hombro doloroso
Una revisión sistemática publicada en el British Journal of Sports Medicine sobre el tratamiento del síndrome subacromial concluyó que el ejercicio supervisado produce mejoras clínicamente significativas en el dolor y la función a corto y medio plazo, comparables a las obtenidas con infiltraciones de corticoides en el seguimiento a 6 meses.
En la capsulitis adhesiva, la combinación de movilización articular pasiva y ejercicio activo ha demostrado reducir el tiempo de recuperación y mejorar los resultados funcionales en comparación con el reposo o la simple observación.
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Por qué la fisioterapia a domicilio es especialmente adecuada para personas mayores con dolor de hombro
Para muchas personas mayores, el desplazamiento a una clínica supone un esfuerzo considerable, especialmente cuando el dolor de hombro afecta a la conducción, el uso del transporte público o simplemente ponerse el abrigo. La fisioterapia geriátrica a domicilio elimina esa barrera y ofrece ventajas adicionales:
- El fisioterapeuta puede valorar el entorno real: altura de los armarios, tipo de silla, postura habitual al dormir.
- Los ejercicios se aprenden y practican en el mismo espacio donde la persona los va a aplicar.
- La familia y los cuidadores pueden participar en las sesiones y aprender qué pueden y qué no deben hacer para ayudar.
- La adherencia al tratamiento es significativamente mayor cuando no depende de desplazamientos, especialmente en días de mayor dolor o fatiga.
- El fisioterapeuta puede detectar compensaciones posturales relacionadas con el entorno doméstico que en clínica pasarían desapercibidas.
Ejercicios para el dolor de hombro en personas mayores
Los siguientes ejercicios están respaldados por las guías clínicas del NICE y de la American Physical Therapy Association. Deben realizarse sin dolor o con molestia leve (máximo 3 sobre 10 en la escala de dolor). Si el dolor aumenta durante el ejercicio, detente y consulta con tu fisioterapeuta.
Ejercicios de movilidad
1. Péndulo de Codman
Posición: de pie, inclinado hacia adelante con el brazo sano apoyado en una mesa. El brazo afectado cuelga libre.
- Deja que el brazo se balancee suavemente en pequeños círculos, adelante-atrás y de lado a lado, usando el impulso del cuerpo (no del hombro).
- 2-3 minutos continuos, 2 veces al día.
- Descomprime la articulación y alivia el dolor de forma inmediata en muchos pacientes.
2. Deslizamiento de mano por la pared
Posición: de pie frente a una pared, a una distancia de un paso.
- Apoya los dedos en la pared a la altura del pecho y desliza la mano hacia arriba tan lejos como puedas sin dolor.
- Mantén 5 segundos en el punto máximo y baja lentamente.
- 10-12 repeticiones, 2-3 series. Aumenta la altura a medida que ganes movilidad.
Ejercicios de fortalecimiento
3. Rotación externa con banda elástica
Posición: de pie o sentado, codo pegado al costado flexionado a 90°.
- Con una banda elástica fijada a la altura del codo, rota el antebrazo hacia afuera de forma lenta y controlada.
- Vuelve a la posición inicial sin dejar que el codo se separe del cuerpo.
- 12-15 repeticiones, 2-3 series. Fortalece el infraespinoso y el redondo menor, músculos clave del manguito.
4. Retracción escapular sentado
Posición: sentado en una silla con la espalda recta, brazos relajados a los lados.
- Junta los omóplatos como si quisieras que se tocaran, sin encoger los hombros hacia arriba.
- Mantén 5 segundos y relaja lentamente.
- 15 repeticiones, 3 series. Corrige la postura cifótica frecuente en personas mayores que favorece el síndrome subacromial.
5. Elevación frontal con peso muy ligero
Posición: de pie o sentado, con una botella de agua pequeña (250 ml) en la mano.
- Eleva el brazo hacia adelante hasta la horizontal (90°) con el codo ligeramente flexionado.
- Baja lentamente. No elevar por encima de la horizontal en fases iniciales.
- 10 repeticiones, 2 series. Progresa aumentando el peso o la altura cuando ya no haya dolor.
Medidas de alivio en casa entre sesiones
| Medida | Cómo aplicarla | Para qué sirve | Cuándo usarla |
| Calor húmedo | Toalla caliente o almohadilla eléctrica, 15-20 min | Reduce la rigidez y relaja la musculatura | Por la mañana antes de mover el hombro |
| Frío local | Bolsa de hielo envuelta en tela, 10-15 min | Controla la inflamación y el dolor agudo | Tras actividad o cuando hay inflamación |
| Almohada de apoyo | Bajo el brazo al dormir de lado | Mantiene la alineación y reduce el dolor nocturno | Al dormir sobre el lado sano |
| Adaptación de armarios | Reorganizar objetos frecuentes a altura de cintura-pecho | Evita movimientos dolorosos repetidos | Permanente |
| Cabestrillo | Solo en fases agudas muy dolorosas | Reposo articular temporal | Máximo 3-5 días, nunca de forma prolongada |
¿Cuándo acudir al fisioterapeuta sin esperar más?
Consulta con un fisioterapeuta especializado en geriatría si presentas alguna de estas situaciones:
- El dolor persiste más de 2-3 semanas sin mejoría clara.
- El dolor impide dormir de forma habitual.
- Has notado pérdida progresiva de fuerza en el brazo afectado.
- Ya no puedes realizar actividades que antes eran sencillas: peinarte, vestirte, alcanzar un estante.
- El hombro lleva semanas cada vez más rígido y el rango de movimiento sigue reduciéndose.
- Has recibido el diagnóstico de rotura del manguito rotador o capsulitis adhesiva y todavía no has empezado fisioterapia.
- Te han hecho una infiltración y quieres aprovechar la ventana de alivio para recuperar la movilidad con ejercicio supervisado.
Para más información sobre sus causas, consulta nuestro artículo: El hombro doloroso: un problema demasiado habitual.

Preguntas frecuentes sobre fisioterapia y dolor de hombro en personas mayores
¿Cuánto tiempo tarda en mejorar el dolor de hombro con fisioterapia?
Depende de la causa. En tendinopatías leves y síndromes subacromiales sin rotura, la mayoría de pacientes notan mejoría significativa en 4-8 semanas con 2-3 sesiones semanales. En la capsulitis adhesiva, la recuperación completa puede requerir de 3 a 9 meses de tratamiento regular. En artrosis glenohumeral, el objetivo es el control del dolor y el mantenimiento funcional, y los resultados se mantienen mientras se continúa con el ejercicio terapéutico.
¿Se puede operar el hombro en personas mayores?
Sí, pero la indicación quirúrgica es más selectiva. Las guías clínicas recomiendan agotar el tratamiento conservador antes de plantear la cirugía. En personas mayores frágiles o con múltiples comorbilidades, el riesgo anestésico y la capacidad de recuperación postoperatoria son factores determinantes. En roturas masivas del manguito sin respuesta al tratamiento conservador, puede plantearse la prótesis de hombro invertida con buenos resultados funcionales.
¿Es peligroso hacer ejercicio con dolor de hombro?
No, siempre que sea el ejercicio adecuado y supervisado. El reposo prolongado es contraproducente: debilita los músculos, favorece la rigidez y prolonga la recuperación. La clave está en que el ejercicio esté prescrito por un fisioterapeuta, adaptado a la causa y realizado con la intensidad correcta.
¿La fisioterapia a domicilio sirve para todas las causas de dolor de hombro?
Para la gran mayoría, sí. Las tendinopatías, el síndrome subacromial, la bursitis, la capsulitis adhesiva y la artrosis responden muy bien a la fisioterapia domiciliaria. El fisioterapeuta te orientará tras la valoración inicial sobre si es necesario complementarla con algún equipo específico de clínica.
¿Hay diferencia entre el dolor de hombro en hombres y en mujeres mayores?
Sí. La capsulitis adhesiva y la artrosis glenohumeral son significativamente más frecuentes en mujeres, especialmente tras la menopausia. En hombres, las roturas del manguito por microtraumatismos acumulados son proporcionalmente más frecuentes. En ambos casos, el abordaje fisioterapéutico sigue los mismos principios generales, adaptados a la causa y al perfil funcional de cada persona.
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El dolor de hombro en personas mayores no es inevitable ni irreversible. La clave está en identificar correctamente su causa, actuar de forma temprana y elegir el tratamiento adecuado. La fisioterapia —especialmente cuando se recibe en el propio domicilio y de forma regular— tiene la capacidad de reducir el dolor, recuperar la movilidad y devolver la autonomía para las actividades del día a día.
No esperes a que el dolor empeore o a que la rigidez te impida levantar el brazo. Cuanto antes se interviene, mejores y más rápidos son los resultados.